Tragedia en Río Cuarto: Una joven de 20 años, Camila Zavala, alcoholizada y participando en picadas ilegales con amigas, atropelló y mató al motociclista Cristian Martín Alaniz de 35 años en la calle Trejo y Sanabria, cerca del cementerio de Concepción. La conductora arrastró la moto con la víctima debajo por más de 300 metros, tres cuadras enteras, en un caso calcado a escenas de Fast & Furious. El impacto se ve en videos virales donde se escucha el ruido del arrastre, y el parabrisas del Volkswagen Golf quedó hundido por el golpe de la cabeza de la víctima.
Las acompañantes de Zavala, también ebrias, fueron demoradas; una se bajó del vehículo en movimiento mientras arrastraba la moto. El fiscal evalúa imputar a las dos mujeres por participación secundaria en el homicidio con dolo eventual. El otro vehículo involucrado, una camioneta con al menos dos ocupantes, fue identificado pero su conductor no está detenido aún, aunque podría enfrentar cargos por conducción temeraria o instigación a la picada ilegal.
Detalles escalofriantes revelan el impacto brutal: una zapatilla de Alaniz, padre de una nena, terminó en el techo de una casa cercana. El accidente ocurrió en una esquina de barrio, posiblemente sin cámaras, pero la barbaridad indigna a todos. Panelistas comparan con casos similares como la "Toretto de Berisso", quien a más de 120 km/h filmó su descontrol con una amiga influencer que la motivaba riendo, pasando semáforos en rojo en un after, y el "diente de Mar del Plata" que destruyó un auto en una joda viral.
La discusión en el programa resalta la irresponsabilidad argentina en tránsito, tercer país con más muertes por incidentes viales, con tolerancia cero al alcohol en Córdoba pero fallos en controles. Exigen penas duras, cárcel en Bowen o Ushuaia para estos "asesinos al volante", y critican que se filmen y suban videos como si fuera gracioso, poniendo en riesgo vidas ajenas sin aprender la lección.