En un accidente en Aeroparque, el conductor Juan, de un auto modelo 200, fue chocado por detrás por una T-Cross blanca que circulaba a alta velocidad sin frenar, quedando el vehículo en medio del impacto. Marcela, la madre de Juan, relata que su hijo está golpeado y shockeado, con lastimadura en la cabeza ya que el airbag no funcionó, absorbiendo todo el golpe contra el volante. Juan venía de trabajar en el boliche Caramelo cercano, paró en el semáforo y la camioneta lo embistió sin marcas de frenada en el pavimento.
Juan vio por el espejo retrovisor que lo iban a chocar y se agarró fuerte del volante, pero no pudo evitar el impacto porque había una fila de autos adelante. El cinturón de seguridad le salvó la vida, mientras que su compañero, que iba de acompañante, se golpeó el hombro pero ya recibió el alta médica. Marcela enfatiza la irresponsabilidad de los conductores de la T-Cross, quienes venían de fiesta, contrastando con la responsabilidad de su hijo, que no consume alcohol y es cuidadoso al volante.
El boliche Caramelo está a solo 100 metros del lugar del choque, y los jóvenes uruguayos involucrados en otro incidente reciente habían recorrido la misma distancia. Marcela, abogada de profesión, llegó al lugar tras la llamada de su hijo y gestionó los trámites con policía, bomberos y ambulancia. Preocupada por la hora tardía en que Juan sale del trabajo, siempre le pide que la llame para confirmar su salida, alertada por el peligro de las calles a esa hora con jóvenes saliendo de boliches.
La entrevista con Marcela resalta la locura de las calles a las 7:30 de la mañana, cuando salen los trabajadores nocturnos y los fiesteros, haciendo imposible predecir horarios seguros. A pesar de su responsabilidad, Juan no pudo escapar del choque, destruyendo su auto. El reportero Diego Fernández cubrió el suceso en vivo desde Aeroparque, destacando la ausencia de frenada y la velocidad de la T-Cross.