Un colectivero protagoniza un violento incidente vial en horas de la tarde del anteayer, amenazando con "te voy a matar" y agrediendo a un conductor de auto con patadas y un fierro que rompe el espejo lateral. El video, grabado por la mujer del automovilista, muestra cómo el colectivo cierra al auto en una bocacalle, tocándolo levemente y desatando la reacción. El colectivero se baja, arroja una patada por la ventanilla a la altura de la cabeza y usa un objeto para dañar el vehículo, todo mientras hay pasajeros en el colectivo.
La reacción del colectivero es calificada como gravísima, ya que como profesional del volante tiene mayor responsabilidad, transportando gente y no pudiendo permitirse tales niveles de violencia. Se destaca que podría enfrentar problemas legales por la denuncia del conductor, incluyendo el delito grave de amenaza de muerte, y sanciones de la empresa por su conducta. El incidente refleja la imposición y agresividad en las calles argentinas, donde un altercado menor escala a peligro para todos.
Autoridades del tránsito en la zona oeste, como Burlingam, deben tomar cartas en el asunto, y se insta a las empresas a sancionar a choferes violentos. Este tipo de eventos arruina el día a pasajeros inocentes, que deberían bajarse ante tales actitudes para no arriesgarse. La secuencia impacta por la pasividad general y la falta de control, subrayando que un chofer alterado no puede continuar su recorrido con seguridad.
Ojo con la amenaza, porque si se denuncia, el chofer enfrenta una causa penal seria en Argentina, donde decir "te voy a matar" alegremente es delito grave. Esto no se puede permitir, primero por la empresa y luego por los responsables del tránsito municipal.