En un nuevo descargo en redes, Cintia Fernández "habla al país" desde Intrusos, donde el panel se para dramáticamente para reproducirlo. Cintia denuncia la falta de respeto obscena de Moria Casán, conductora del programa donde trabaja, quien la amenazó públicamente vía Twitter con echarla por hacer bien su labor. Explica que un mensaje privado la invitaba a renunciar o la echaban, interpretado como necesidad de "aire de parque" en vez de televisivo, causándole vergüenza.
El panel de Intrusos analiza el video donde Cintia detalla el conflicto originado en la entrevista a Elba Marcovich y menciones a China Suárez, destacando que Moria no la respaldó como conductora y la humilló al aire y en redes. Cintia enfatiza su efectividad laboral, con un debate de 40 minutos que generó un millón de reproducciones, y rechaza las descalificaciones, recordando que ya no tolera maltratos por necesidad económica pasada.
En la continuación, el panel reproduce más partes del descargo donde Cintia critica el manejo sin códigos de Moria, exigiendo respeto y privacidad en las resoluciones laborales. Menciona agresiones como llamarla "chihuahua" y amenazas públicas que afectan su economía familiar. El debate en Intrusos especula sobre si Cintia volverá al programa mañana, si habrá reconciliación o despido, comparando con peleas pasadas de Moria con Carmen Barbieri y Zulma Faiad.
Los panelistas debaten si el conflicto es show mediático para rating o una falta de respeto genuina, destacando que Cintia se siente usada como punching bag y no aceptará más pisoteos. Se menciona que Cintia debe presentarse mañana pese al enojo, y que Moria podría resolverlo en vivo o escalarlo, mientras el panel cuestiona por qué no se resuelve en privado en lugar de redes.
El segmento cierra con la posibilidad de que sea un rebote para el programa de Moria, pero Cintia insiste en que no es humor sino desubicación, y el panel acuerda que el respeto es clave en el trabajo televisivo.