El cierre de la planta Fate desata una noche caliente con protestas y conjeturas políticas, aunque la decisión estaba planificada hace tiempo mediante proceso preventivo de crisis. Empresarios saben que cierres no ocurren de un día para el otro, y el conflicto previo con la compañía lo hacía inviable; el presidente cuestionó la fecha como conspirativa en redes, pero la trastienda revela planificación en el corredor industrial de zona norte bonaerense.
Historial de conflictos crecientes en la región incluye casos como Lear, Kraft y Bridgestone, muchos sin final feliz, con bloqueos y reclamos sindicales que impidieron producción. El sindicato de neumáticos denuncia prácticas antisindicales de Fate, como acopio de productos sin abastecer demanda externa, poniendo en riesgo 150.000 empleos; atrasos salariales desde febrero y plantas cerradas por bloqueos, con movilizaciones de gremios.
Afiches de apoyo a la huelga de fabricantes de neumáticos circulan en ciudades argentinas, firmados por decenas de sindicatos, amenazando paralizar la industria automotriz. Corte de Panamericana agrava despidos en Terrabuzzi (parte de Kraft), con 28 compañeros despedidos de 100, peleando por efectivización; reclamos políticos impiden crecimiento de producción y empleo.
Trabajadores de Lear cortan Panamericana exigiendo reincorporación, advirtiendo escalada si no se resuelve con delegados; Javier Madanes Quintanilla mencionó situaciones similares en el pasado.