La CGT realiza una reunión por disconformidad con la reforma laboral, destacando su poca representatividad y el desgaste de los sindicatos en la opinión pública. Fuentes especializadas señalan que los dirigentes sindicales son vistos como ricos con plata de los trabajadores, sin mejorar el bienestar de estos.
Los reclamos se apoyan en dudas del proyecto gubernamental, especialmente la polémica por la licencia por enfermedad, donde el gobierno intenta modificaciones para evitar descuentos a enfermos y agilizar el trámite en Diputados sin volver al Senado.
La amenaza de paro reabre la discusión política, con el gobierno buscando su primera victoria en esta reforma pendiente hace décadas, junto a otras como la previsional y penal juvenil. Los últimos paros tuvieron poco eco, pero el gobierno quiere superar este frente pronto.