Hablamos de lo que ayer inquietó durante horas: un paquete, carta bomba dirigida a una persona que ya no forma parte de Gendarmería, con nivel de daño importante y cuatro personas heridas.
Dirigida al comandante mayor retirado Diego Gasparuti, exdirector del Instituto Superior de la Gendarmería Nacional Argentina hasta hace cuatro meses, visitaba la sede por el aniversario y explotó en su pecho con quemaduras por metralla.
El paquete llegó por Correo Argentino hace cuatro o seis meses, dirigido al director en ese momento, no llamó la atención y Gasparuti pasó a buscarlo ayer. El juez Marcelo Martínez de Giorgi intervino a la DUIA (División Antiterrorismo de la Policía Federal), evacuaron el edificio y revisaron con brigada antibombas bajo protocolo antiterrorismo.
La causa se caratuló como estrago doloso e intimidación pública, un hecho de terrorismo que infunde temor para generar caos. La investigación involucra Policía Federal, todas las fuerzas y la SIDE para rastrear origen, ingreso y motivos.
Es un hecho grave institucional en una fuerza de seguridad federal, con destinatario especial, y requiere atención por su impacto.