La campaña de maíz 2025-26 inicia con muy buen año gracias a precipitaciones importantes en julio y agosto, especialmente en zonas de Buenos Aires, proporcionando mucha agua al inicio de la siembra, ya en marcha.
Esto es determinante para rendimientos altos en maíces tempranos, potencialmente superiores a 100 quintales por hectárea, permitiendo inversiones en tecnología y fertilizantes si el panorama económico se acomoda y hay lluvia continua.
Variables como incertidumbre económica, precios internacionales de granos, stocks en Estados Unidos y perspectivas de rendimiento influyen, pero el agua es central y fundamental para el éxito.
La intención de siembra es superior a la del año pasado (24-25), con proyecciones de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires indicando crecimiento. Un buen negocio en maíz beneficia otras actividades relacionadas.
Productores observan el precio en el empalme con la próxima campaña en diciembre, anticipando posibles tensiones en el mercado interno, pero las expectativas generales son mejores.