La Cámara de Diputados sancionó el proyecto de reforma laboral con una sola modificación, eliminando el polémico artículo 44 sobre recortes de sueldo por licencias por enfermedad, y ahora regresa al Senado para su aprobación definitiva, posiblemente el próximo viernes. El trámite se aceleró de manera exprés: antes de la aprobación en Diputados, el Senado convocó a comisión para hoy a las 10 de la mañana, con menos de una hora de debate, donde Patricia Bullrich respaldó el proyecto.
Expertos como el abogado laboralista Matías Cremonte criticaron la ley por derogar la moderna ley de teletrabajo y revivir normativas antiguas de 1929, excluyendo a trabajadores de reparto de protecciones laborales. Se destaca la desigualdad inherente en la relación laboral, que la reforma ignora al tratar a empleadores y trabajadores como iguales, destruyendo la esencia del derecho laboral. Opiniones de trabajadores en la calle reflejan bronca e impotencia, viendo la ley como un retroceso histórico que esclaviza y quita derechos luchados por años.
Un elemento clave en la aprobación fue el apoyo de gobernadores peronistas como Pazalacua de Misiones, Rolando Figueroa de Neuquén, Sáenz de Salta, Jaldo de Tucumán, Jalil de Catamarca y Vidal de Santa Cruz, quienes indicaron a sus diputados votar a favor, armando un 'Tetris' de apoyos para alcanzar el quórum. Algunos bloques como Provincias Unidas rechazaron puntos como el Fondo de Asistencia Laboral, mientras otros ausentes o condicionales como los de Córdoba (Martín Llaryora) y Santa Fe (Maximiliano Pullaro). El kirchnerismo criticó duramente a estos diputados por traicionar juramentos peronistas, con insultos en la sesión.