En Clave Argentina, visita a Birrería Funes en el barrio de La Chacarita, donde se puede tomar birra con amigos y acceder a la fábrica propia para birra fresquita. El dueño recibe y explica la particularidad de hacer y servir en el mismo lugar.
Se conoce el proceso: la malta es cebada germinada y tostada en tipos como caracubí, melano o múnich según el tostado para diferentes recetas. El segundo ingrediente es el lúpulo, que da amargor, aroma y conservación, variando de cítrico a floral. Agua y levadura completan los cuatro ingredientes básicos. El proceso inicia moliendo la malta para cada receta, como una IPA, y pasa a un tanque de cocimiento donde se hierve con agua a temperaturas específicas para formar el mosto.
El mosto se filtra en un tanque con rayitas, luego hierve en otro tanque agregando lúpulo. Se enfría rápidamente con equipos de glicol para detener el proceso, y va a tanques de fermentación donde se agrega más lúpulo en dry hop para sabor extra. Variedades incluyen cáscara de pomelo orgánica en la Pomelipa, ganadora de medalla de oro en la Copa Argentina y bronce en Colombia.
Después de fermentación y reposo, se carbonata en tanquecitos y se llena en barriles limpios. La cerveza va directo a una cámara fría detrás del bar para pincharse y servir fresquita. En el bar, prueban cervezas: una IPA cítrica rica, Barley Wine con toque de pasas de uva como postre ideal con chocolate, y Scottish para brindar. La favorita del dueño es la Pomelipa.