En Rodríguez Peña al 200, un automóvil se subió literalmente sobre la vereda tras un volantazo para esquivar a un peatón. El conductor, un joven de Puerto Madero, había tomado prestado el auto de su hermana para buscar a un amigo ebrio en un boliche cercano, pero el amigo ya se había ido en otro vehículo. Al doblar desde Sarmiento, según su testimonio, se le cruzó una persona y perdió el control, chocando contra una caja de telefonía que arrancó de cuajo y raspando la pared de un comercio.
Milagrosamente, no hubo heridos ni transeúntes en la zona por la hora temprana, alrededor de las 8:05. El vehículo quedó pegado en la vereda, con daños significativos incluyendo un golpe en el parabrisas del lado del acompañante, que genera dudas sobre si impactó al peatón o si hubo otro factor. Los involucrados, el conductor y su acompañante, están bien físicamente, aunque no quisieron hablar con los reporteros en el lugar.
El panel discute las circunstancias: posible exceso de velocidad al doblar, error al frenar o incluso aceleración involuntaria. Se menciona que el conductor no parecía alcoholizado y que la policía está en el sitio, pero no comenta. Se espera que cámaras de seguridad aclaren el rol del peatón, quien no se quedó en la escena, y si hubo testigos o vehículos cercanos. El episodio resalta la suerte de que no hubiera peatones ni autos estacionados en la trayectoria.
Los daños en el auto, como el parabrisas roto y la falta de rastros de bebidas adentro, alimentan especulaciones, pero el relato del joven sostiene que fue un intento de evitar atropellar. La policía maneja la situación mientras se remueve el vehículo, y no hay reportes de hospitalizaciones.