En el partido entre Instituto y Atlético Tucumán, el árbitro Fernando Espinosa cobró un penal inexistente a favor del local, confirmado por repeticiones y la cuenta oficial del club tucumano. El VAR no intervino, Alex Luna lo convirtió en gol, y jugadores de Tucumán recibieron invitaciones a pelear del referee, en un arbitraje calificado de escandaloso.
Atlético Tucumán elevó un informe oficial y público, pero Pablo Tovigli, tesorero de la AFA, respondió con un tuit amenazante: "El que más pide se muere primero. Nos vemos pronto. Acordate las consecuencias que van a tener", interpretado como mensaje mafioso que blanquea influencias no deportivas en los resultados. Espinosa, polémico árbitro, dijo al técnico tucumano que le quedaban dos partidos mientras él tenía 500 para responder, y jugadores fueron invitados a pelear afuera.
El club tucumano aclara que no duda del arbitraje argentino en general, pero acusa a Espinosa de perjudicarlos sistemáticamente. Tovigli, segunda figura en la AFA tras Claudio Tapia, rompió su veda tuitera con este posteo, cerrando comentarios para evitar respuestas masivas del fútbol. Se espera reacción en la reunión del Comité Ejecutivo el lunes, donde Tovigli invitó al presidente Mario Leito de Tucumán, advirtiendo que los presidentes se quejan pero hasta ahí.
El panel critica que esto destruye el fútbol argentino, cuestionando si los errores son intencionales o por incompetencia, y advierte que desincentiva a los hinchas de ir a la cancha. Tovigli ha usado lenguaje similar antes, y el incidente resalta la corrupción implícita en la AFA, donde protestar trae consecuencias.