La coqueluche o tos convulsa vuelve a ser preocupación central en la salud pública argentina, con un incremento sostenido de casos reflejado en registros oficiales.
En enero de 2026, se notificaron 99 casos positivos, duplicando los 41 del mismo mes del año anterior, exponiendo el impacto de la caída en vacunación durante los últimos años, especialmente desde la pandemia de COVID-19. Una tendencia que, de continuar, podría ubicar a 2026 como el ciclo con más contagios desde antes de la pandemia.
La pandemia de COVID-19 y la baja cobertura de vacunación desde 2020 favorecieron la generación de una población susceptible en diferentes franjas etarias. Las cifras oficiales muestran un salto cuantitativo en las notificaciones. El Boletín Epidemiológico Nacional, actualizado esta semana, reportó 99 casos positivos en enero de 2026, frente a 41 en el mismo mes del año anterior. Si la comparación se realiza con el lapso de 2019-2025, el aumento alcanza un 3.200%.
El Ministerio de Salud de la Nación detalló que hasta la primera semana de febrero de 2026 se notificaron 407 sospechas, de las cuales 128 se confirmaron. Estos valores superan los registros de años recientes.
El repunte de coqueluche en Argentina repite la tendencia observada en la región y la Organización Panamericana de la Salud advirtió el año pasado sobre el resurgimiento de brotes en Brasil, Colombia, México, Paraguay y Perú tras una década de descenso sostenido.