Alberto Samid se convierte en el personaje del día al ser internado en el Cantegril de Punta del Este con una infección urinaria, sin haber ampliado su seguro de viajero. El panel relata anécdotas personales, como un encuentro con Samid y Mariotto en San Vicente comiendo sándwiches de salame, discutiendo la importancia del peronismo popular, irónicamente en un lugar exclusivo.
Se critica la hipocresía peronista: mientras predican lo popular, vacacionan en Punta del Este y enfrentan quiebras por no pagar impuestos como IVA. Samid, quien estuvo en prisión por deudas fiscales, ahora reclama un avión sanitario, contrastando con sus críticas pasadas a figuras como Susana Giménez en veraneos similares. El traslado se concretó hoy vía su prepaga, intermediado por el ministro Nicolás Kreplak.
La discusión profundiza en el peronismo, acusándolo de ser rico en ideales pero corrupto en la práctica, citando a Eva Perón como millonaria con joyas, y ejemplos de dirigentes que viven lujosamente pese a su discurso. Se menciona a Fito Páez cambiando bandos políticos, y se cuestiona el trato diferencial a dirigentes versus ciudadanos comunes, con Kreplak deseando "¡Fuerza!" públicamente.
El segmento cierra con reflexiones sobre valijeros kirchneristas llevando plata a Uruguay y un quilombo técnico en el programa, microfoneando a Robertino para continuar, destacando el caos en vivo y uniformes compartidos.