America 24 policial Indignados

Accidente con UTV en Villa Gesell deja influencer en terapia intensiva por volcadura sin cinturón

Centro · intercambio · crítico

Otro accidente fatal en la costa atlántica golpea Villa Gesell: una influencer y su pareja sufrieron un vuelco con un UTV este martes por la tarde en La Hoya, sin intervención de otros vehículos. El rodado dio varios giros, dejando a la mujer en terapia intensiva con lesiones graves en columna, pulmón, fracturas de costillas y neumotórax izquierdo, al ser despedida del vehículo. La pareja manejaba el UTV, y la víctima no llevaba cinturón de seguridad, lo que agravó las consecuencias.

El vehículo volcó posiblemente por maniobras imprudentes como coleadas en los médanos, un riesgo común en estos rodados off-road. Los UTV están diseñados para volcar pero requieren cinturones de cinco puntos para proteger a los ocupantes; sin ellos, los pasajeros se convierten en bolsas de papas y pueden ser aplastados por el vehículo en rotación. Este caso se suma a tragedias similares, como la de Bastian en Pinamar, quien ya lleva nueve operaciones un mes después de su accidente.

La discusión destaca la imprudencia generalizada: no solo en jóvenes o alcoholizados, sino en quienes omiten recaudos básicos como cinturones o cascos. En la arena, muchos circulan sin protección, ignorando que la arena golpea igual que el asfalto. Se propone control estricto en entradas a playas como Villa Gesell, Pinamar o Cariló: retención de vehículos sin casco o cinturón, multas y patrullajes intensivos.

Los municipios tienen facultades para legislar sobre esto sin necesidad de Congreso o provincia, ya que involucra tránsito y seguridad comunal, incluso en espacios privados con conflictos de propiedad. La falta de control estatal es total y evitable al 100%, obligando a responsables de riesgos a cubrir costos médicos: ambulancias, hospitales, helicópteros y recursos que podrían usarse en emergencias reales, como cirugías pendientes para ancianos.

En contextos similares, la autopuesta en peligro ya implica pago de gastos, pero urge aplicación local para prevenir que imprudencias afecten recursos públicos y vidas ajenas.