Yelen Paleo intensifica su embate contra Carmen Barbieri, exigiendo castigo penal por hostigamiento y maltrato desde 2011, no disculpas. Presenta una denuncia de 66 páginas con programas y declaraciones, imputando a siete personas más, incluyendo a Barbieri, por conductas sistemáticas. El fiscal Juan Rosas agregó imputados, enfocándose en mentiras y hostigamiento digital. Se revive el escándalo de 2001 cuando Santiago Bal, de 75 años, tuvo una relación con Paleo, lo que desató insultos como "gato", "Alf" y acusaciones de robo de marido y ruina familiar.
En el programa, se discute la infidelidad: ¿es solo sexo físico o incluye sentimientos y regalos? Panelistas debaten si hubo relación abierta entre Bal y Barbieri, con menciones a tocamientos y vínculos emocionales. Se revela que Bal no tenía sexo con Barbieri por inhibiciones, basado en un secreto filmado en una confitería ya inexistente. La traición incluye no solo intimidad sino choreo de aportes y deudas AFIP, con Barbieri cruzando a Paleo por años post-separación.
Georgina Barbarosa opina sobre el tema en exclusiva: no habló aún con Carmen pero imagina su inquina por perder el marido con Paleo, quien "le sacó" a Bal. Barbarosa califica a Paleo como "la que arruinó la vida" de Barbieri, y responde picante a la frase de Paleo sobre "abrir las piernas para un regalito": "Si ella es feliz, que la siga abriendo". Se menciona intimidad en mails y cartas de Bal hablando mal de Barbieri, aludiendo a olores corporales en ambos lados del escándalo.
Carmen Barbieri está agobiada por trabajos múltiples y el revivir del karma del engaño, mientras cuida a Zulma Falcón en clínica post-cirugía, similar a cómo cuidó a Bal en el pasado. Panelistas cuestionan si la traición duele más económicamente que íntimamente, y debaten si hubo sexo real o solo figurativo entre Paleo y Bal. El tono es de chisme eterno, con risas sobre "Alf comiéndose gatos" y críticas a la hipocresía en culpar a la tercera en discordia.