Las autoridades filipinas emitieron alerta nivel 2 por la erupción del volcán Canlaón, que no erupcionaba desde hace dos años pero volvió a activarse el 18 de febrero, expulsando ceniza y material volcánico de intensidad moderada, lo que provocó evacuaciones preventivas en la isla de Negros.
Habitantes y turistas desalojaron un radio de 4 kilómetros alrededor del cráter, coordinados por fuerzas de seguridad y equipos de emergencia para reducir riesgos ante posibles explosiones adicionales, según el Instituto Filipino de Vulcanología y Sismología.
El volcán permanece en actividad constante con emisiones de ceniza, gas volcánico y posible flujo piroclástico de menor escala, manteniendo monitoreo permanente; la última gran erupción fue en diciembre de 2024, cuando miles abandonaron hogares por ceniza y emisiones tóxicas.
Autoridades piden respetar el perímetro de seguridad mientras continúan las evacuaciones, confirmando que Canlaón es uno de los volcanes más activos y monitoreados del país asiático.