El volcán Caldaón en Filipinas entró en erupción en las últimas 24 horas, expulsando una columna de ceniza que superó los 4000 metros de altura. Las autoridades emitieron alertas para que la población circundante evite la zona, dada la proximidad a áreas habitadas.
El tráfico aéreo se desvía por completo debido al peligro que representa la ceniza volcánica para las turbinas de aviones y helicópteros, con antecedentes de accidentes graves. Esta erupción no es como las actividades habituales de volcanes como el Quiragüe, sino un pulso gigantesco que requiere vigilancia estrecha.
Se espera monitorear de cerca las consecuencias en los próximos días, ya que la columna de ceniza es muy importante y podría generar impactos significativos en la región poblada de Filipinas.