En medio de la relación rota entre el presidente Javier Milei y la vicepresidenta Victoria Villarroel, se destacan encuentros con gobernadores opuestos al oficialismo como Ricardo Quintela e Infran, junto a un intercambio tenso sobre visitas por incendios donde el gobierno negó un pedido de helicóptero de Villarroel, aunque su entorno lo desmintió también.
Pese al conflicto, el Twitter de Villarroel mantiene una foto con Milei en la cima, recordando su cargo electivo como vicepresidenta que la protege de ser removida, a diferencia de un ministro. Esto resalta la fragilidad de la alianza interna en el gobierno.
La discusión subraya la imposibilidad de desplazarla fácilmente, consolidando su posición en un contexto de crecientes diferencias ideológicas y gestuales, como su asistencia a eventos religiosos y alusiones críticas al globalismo de Milei inspirado en Donald Trump.
Estos movimientos gestuales de Villarroel marcan un distanciamiento progresivo, posicionándola en el nacionalismo frente al globalismo del presidente, mientras rumores de candidaturas futuras circulan en su entorno político.