En Bendita, la explosión de Vero Lozano contra el artículo 44 de la reforma laboral que permite despedir sin causa a empleados con cáncer continúa con el panel analizando la falta de empatía del gobierno. Vero lo tilda de ridículo y maquiavélico, una distracción para encubrir la agenda anti-trabajadores, mientras repite insultos fuertes como "Muy hijo de remil, p***. Sos un s*** de persona", destacando la estrategia de Javier Milei y Patricia Bullrich para bajar sueldos y facilitar despidos.
El debate se calienta con menciones a la poca empatía con la vida y cómo el artículo fue una jugada riesgosa que obligó a modificarlo y volverlo al Senado. Panelistas como Juana y otros cuestionan el trabajo nocturno de los legisladores para aprobar leyes controvertidas sin atención pública, citando estadísticas de 25 a 30 pymes cerrando por día y la radicalidad del gobierno actual.
La discusión culmina en que enfrente al gobierno no hay oposición real, sino los trabajadores, transformando la reforma laboral en una guerra de Estado contra la gente. Se espera que se modifique como corresponde, pero el panel ve la postura de Milei como extremadamente radical, con el Estado empuñando espadas contra los empleados en lugar de protegerlos.
El quilombo en vivo sorprende desde el escándalo previo de Vero con Nico Uñaski, mostrando su indignación por la clavitud y la falta de consideración hacia quienes sufren enfermedades graves, mientras el panel resalta cómo estas leyes se aprueban de madrugada para distraer y evitar escrutinio.