Seguimos en Washington. Donald Trump recibió a representantes de más de 40 países en la primera reunión de la Junta de Paz impulsada por el mismo mandatario estadounidense. La organización que pretende reunir miles de millones de dólares y resolver los conflictos mundiales tuvo la paz en Gaza y su construcción como primer objetivo.
A promesa hecha, promesa cumplida. Y después de su constitución en Davos, llegó la primera reunión. Trump habló ante los miembros de la Junta de Paz: "Casi todo el mundo aceptó, y los que no, lo harán. Algunos se hacen los simpáticos, pero eso no funciona. Juegan un poco, pero después todos acaban uniéndose, muchos de ellos de forma inmediata."
Algunos no los queremos porque causan problemas, que alguien les ayude, porque esta es la junta más prestigiosa que se haya hecho nunca. Una reunión en Washington con más de 40 países y representantes de otras instituciones, y donde Marco Rubio dejó claro que el camino a seguir para la paz en Gaza es uno solo y lo dicta el Despacho Oval: "Queremos hablar brevemente sobre la visión estratégica de esta organización y debemos acertar. No hay un plan B para el plan B es volver a la guerra."
La Junta de Paz se creó con el objetivo de impartir paz en el enclave, pero más tarde el presidente estadounidense dijo que la agrupación podía llegar a sustituir a Naciones Unidas, aunque quiso resaltar la corrupción en la cooperación con el organismo internacional. Los números son difusos a nivel monetario y en el ámbito militar, donde Trump busca mandar efectivos de todos los miembros de la Junta para ejercer de guardianes de la Franja de Gaza.
Por el momento, Trump dijo que la Junta de Paz cuenta con miles de millones de dólares, fruto de donaciones para la reconstrucción del enclave para una organización que por el momento es un proyecto ambicioso.