La clase en este viernes. Último día hábil, como vos bien decías, sale de una semana bastante rara. De una semana completamente cercenada, no solamente por los dos días de fin de semana de carnaval, sino por el paro de ayer, que sí, se sintió. Hubo gente que intentó trabajar, algo pudo hacer, pero en líneas generales no hubo servicios, más allá de que algunos colectivos funcionaron, no alcanzó ni de lejos para complementar el resto.
Hoy quedó este día. A ver qué nos repara el tránsito de viernes. Nada mal, ¿eh? Por el momento, liviano, liviano, querida, no presenta mayor complicación. Los ingresos más cargados son el acceso oeste, la Richeri, que paga la factura de las obras en Delepiane, hasta el Nuevo Viso, y la General Paz en zona oeste.
Panamericana, Panamericana es una pista de patinaje. Así nomás te lo digo, una maravilla. Ah, bien. No sabías si sos bueno o malo. Pero tenía miedo de preguntarte. No, hay una pista de patinaje, imagínate, agarrás tus patines, vos que sos gran patinadora. Grande deportista, te corrosco. Y un bulón General Paz, seis minutos. Bulón, eso es lo que soy. Pesada, pesada.
Bueno, escúchame, una cosa te quería decir. Noté algo de los peajes, de las cabinas de peaje, que nosotros vemos que aumentan, aumentan, aumentan. Pero no funcionan del todo bien, ¿eh? Los lectores, bueno. Pero si me vas a cobrar un peaje tan caro que funcionen bien los lectores, no me demora.
Vos me estás hablando de los peajes hacia la costa. Son equipamientos de la era soviética que ni siquiera tienen respuesta. Porque vos tenés tu telepeaje y tenés que decirle al muchacho de la cabina, hola, mi patente es tal cual, tal, tal, tal. Y no se levanta nunca la barrera. Pero aumentaron los peajes. Y del otro lado hay un señor con una manivela que dice, uy, qué chiqui, uy, qué chiqui. Y te va levantando la barrera de a poco.
En cuanto a los servicios, tan solo para marcar el Belgrano Norte con demora por inconvenientes técnicos. Digamos así, empezamos bien en cuanto a bastante tranquilito. Y los de la Panamericana, me parece que hoy, otra vez por ser viernes, disfrutan del Home Office. Se nota eso. Ah, nos gusta, nos gusta. ¿Cómo se hace? Bueno, nosotros no hacemos Home Office, estamos desde acá.