En la puerta de la fábrica FATE en Virreyes, San Fernando, los trabajadores se reúnen en asamblea tras encontrar un candado en la entrada al intentar retomar labores a las 6 de la mañana. El gobierno dictó conciliación obligatoria por 15 días, pero la empresa alega falta de insumos para cumplir. Alejandro Crespo, Secretario General de Sudda, explica que la asamblea decidió reclamar la continuidad de los puestos de trabajo y un plan laboral para garantizar tranquilidad familiar.
Durante la entrevista en vivo, Crespo enfatiza que la empresa busca ganancias y que FATE ha sido rentable por 80 años. Argumenta que si las condiciones permiten ingresos por encima de gastos, la continuidad es viable. Insiste en que no ve el cierre como irreversible, destacando que las máquinas y la planta de 10 cuadras están listas para funcionar, y llama a una mesa de negociación para encuadrar la situación.
Crespo apela a la responsabilidad social del dueño del holding, mencionando a Madanes y Quintanilla, dueños de energía eléctrica y Aluar, pidiendo que aporten al país en medio de la complejidad económica. Subraya que más de mil familias dependen de la fábrica, la primera de esa familia empresaria, y que no deben dejarlos en la calle solo por multiplicar cuentas bancarias.
En la discusión sobre competitividad, Crespo defiende el valor del neumático argentino frente a importaciones chinas baratas pero inseguras. Compara FATE con un equipo grande de fútbol argentino, capacitado para competir globalmente. Critica las cubiertas chinas livianas que se desarman fácilmente, alertando sobre el riesgo de inseguridad vial al permitir elementos no revisados en vehículos, transporte público y hasta en Fórmula 1 con Colapinto.
La entrevista concluye con agradecimientos, dejando abierta la posibilidad de revertir el cierre ilógico y empujar por la continuidad productiva de una marca reconocida.