Desde las 6 de la mañana, los trabajadores de FATE fueron convocados por el gremio para retomar sus puestos tras una conciliación obligatoria dictada. Intentan ingresar a la planta que anunció su cierre definitivo esta semana, una empresa con 80 años de trayectoria en Argentina afectada por la caída en producción y ventas.
Este cierre refleja la situación económica del país bajo Javier Milei, donde ya se cerraron más de 21.000 empresas. El desplome en la industria es un espejo de la Argentina actual, con impactos directos en el empleo y la producción nacional.
El gremio impulsa la vuelta al trabajo pese al anuncio, en medio de tensiones por la conciliación obligatoria que busca evitar conflictos mayores, pero el futuro de la planta pende de un hilo.