La tormenta de nieve más grande del siglo afecta a Moscú, el corazón de Rusia, en las últimas horas, estimada a superar más de un 70% de la precipitación usual del mes en este invierno. Provocó atascos en carreteras y dificultades en la circulación del transporte público.
Debido a las desfavorables condiciones meteorológicas, en los aeropuertos moscovitas aumentó la duración de la asistencia en tierra para limpiar nieve de las pistas. Unos 140 vuelos sufrieron retrasos y cancelaciones por esta potente nevada, provocada por el ciclón balcánico Bali.
Las autoridades declararon la situación muy difícil y trabajan con cientos de equipos quitanieves y operarios hasta altas horas. Se espera que bata el récord de nevadas en los últimos 56 años, pero a partir del fin de semana mejorarían las condiciones mientras el ciclón se desplaza al norte.