En medio de advertencias y amenazas, las tensiones en el Estrecho de Hormuz giran en torno al programa nuclear iraní y posibles ataques militares. Donald Trump amenazó con enviar una flota si Irán no cumple, mientras negociaciones parecen avanzar pero con discontinuidades, descartando un ataque inminente este fin de semana o en 10 días. Irán, a través de su misión permanente ante la ONU, advirtió a Antonio Guterres que responderá decisivamente ante cualquier agresión, considerando bases e instalaciones de fuerzas hostiles como objetivos legítimos, aunque Teherán no busca iniciar la guerra.
China e Rusia apoyan a Irán con información y armamento, incluyendo buques chinos en la zona y ejercicios militares recientes, sin comprometerse a combate directo pero protegiendo intereses en el petróleo del Estrecho de Hormuz. China, afectada por la falta de petróleo venezolano, sigue comprando en dólares para beneficio de EE.UU., que busca mantener el dominio del dólar ante su declive gradual. Rusia acumula oro en sus bancos, y tanto rusos como chinos usan el dólar pese a tensiones.
Las negociaciones nucleares no han llegado a un acuerdo definitivo, pero ambas partes indican progreso. Irán rechazó una propuesta de Trump para una simulación de ataque que le permitiera retirarse, recordando la guerra de 12 días del año pasado, y advierten que responderán a cualquier misil. Trump presume de portaaviones poderosos, pero Irán replica con armas para hundirlos, y Corea del Norte muestra armamento avanzado. Funcionarios iraníes insisten en no desear conflicto, actuando solo en defensa propia, en un panorama de despliegues y discursos confrontacionales.
Los hutíes, avalados por Irán, han hecho retroceder buques estadounidenses, y Teherán separa el programa nuclear de temas como Hamas y Hezbollah. Especulaciones surgen sobre si Trump busca una guerra para suspender las midterm elections, donde pierde apoyo en la Cámara de Representantes y enfrenta un posible impeachment, similar a Netanyahu usando conflictos para evadir juicios. Algunos republicanos critican a Trump, y no sería la primera vez que un líder huye hacia adelante con una guerra.