El superávit comercial de enero alcanzó casi 2000 millones de dólares, impulsado por un salto en las exportaciones gracias a la cosecha récord de trigo, mientras las importaciones mermaron debido al estancamiento económico y la sobredolarización previa a las elecciones. A precios constantes, es el más alto desde enero de 2011, similar al de 2006.
El dólar oficial cayó a 1395 pesos, con una baja del 1,06%, y todos los tipos de dólar bajaron excepto el contado con liquidación. El Banco Central compró reservas por 76 millones, aunque en términos netos las reservas disminuyeron ligeramente.
Expertos destacan la pérdida de competitividad por la alta inflación en pesos y la baja del dólar, en un contexto de nueva estabilidad con anclaje de precios y expectativas de no devaluación. La inflación mayorista de enero fue del 1,7%, celebrada por el gobierno, y la minorista del 2,9%.
Se menciona el impacto de la sobredolarización preelectoral y la menor compra de bienes de capital importados en enero, en medio de un panorama económico trastocado.