Shakira y Alejandro Sanz revolucionaron el pop latino con La Tortura en 2005, la primera canción que introdujo el reggaetón a las listas globales, cantada en español por dos gigantes de la música. Este hit abrió puertas para el género urbano en el mainstream, confirmando su química con timing perfecto y convirtiendo dramas emocionales en arte popular.
Un año después, en Te lo Agradezco, Pero No, Sanz protagonizó con Shakira como invitada, reforzando esa conexión espontánea que no forzaban. Tardaron 20 años en colaborar de nuevo, con Bésame surgiendo de forma improvisada durante ensayos de Shakira en EE.UU., donde Sanz apareció sin aviso. Dirigido por Jaime de la Iguana, el mismo de La Tortura, el video captura complicidad real con voces crudas y sin sobreproducción.
Bésame no busca superar el pasado sino abrazarlo, pidiendo besos a gritos en un registro emotivo que enloqueció a fans y hizo aullar a Sanz. Para Shakira, llega en un momento de reconstrucción post-turbulencias personales; para Sanz, integra su álbum ¿Y ahora qué?, nacido de frases cotidianas convertidas en poesía. Esta unión reafirma conexiones intactas, con letras como "No lo pienses tanto en él, bésame que se acabe el día".
El segmento incluye extractos del video y letras, destacando cómo esta colaboración trasciende modas, consolidando su legado en la música latina con fans emocionados por el reencuentro sincero.