Cuatro años después de una sequía récord en el norte de Kenia, la falta de lluvia causa nuevamente hambre; recortes en ayudas obligan a agencias a reducir esfuerzos y alimentar a menos personas.
La Autoridad Nacional de Gestión de Sequías de Kenia reporta que más de nueve condados, principalmente en norte y este, enfrentan condiciones de sequía emergentes, afectando seguridad alimentaria, acceso al agua y pastos.
Sequías recurrentes incrementan competencia por recursos escasos y riesgo de conflictos violentos; en agosto pasado, al menos cuatro países africanos, incluyendo Kenia, se quedaron sin alimentos especializados para niños desnutridos debido a escasez por recortes de ayuda.
Financiación se recorta como parte de reducciones a largo plazo, agravando la crisis humanitaria.