La senadora Florencia López critica duramente el apuro del gobierno por aprobar la reforma laboral en el Senado, violando la Constitución y el reglamento interno. Describe cómo fueron notificados de una reunión de comisión antes incluso de que la ley se tratara en Diputados, con irregularidades constantes en solo cinco horas, comparándolo con el manejo de leyes anteriores como la de discapacitados o jubilados que fueron cajoneadas. Denuncia el uso de fondos del ANSES para subsidiar despidos gratuitos en grandes empresas, mientras los jubilados protestan por aumentos insuficientes, calificándolo de locura y robo.
López detalla el caos en la sesión, con 17 boludores recibidos en las últimas 24 horas, el último a la 1:30 de la mañana, y el artículo 44 sobre licencias y handball explicado por el senador Juan Carlos Godoy de La Libertad Avanza, que generó escándalo al revelarse su daño potencial. Menciona cómo Federico Sturzenegger se regocijó por estas medidas, y cómo el bloque de la UCR y PRO fingieron no haberlo leído, pese a que se discutió abiertamente. Insiste en que el gobierno persigue el ajuste ignorando las señales de la sociedad y los trabajadores que rechazan la reforma.
Extiende la crítica al manejo del FAL para privatizar fondos del ANSES y generar ganancias privadas, llamándolo un robo. Advierte sobre la desesperación del gobierno para aprobar en tiempo récord, desde la sanción en Diputados a las 2:30 AM hasta el intento en Senado el viernes, comparándolo con un cheque en blanco peligroso que la Argentina ya vivió. López cuestiona la irresponsabilidad de senadores radicales y peronistas que traicionan principios justicialistas, permitiendo el avasallamiento de trabajadores y empobreciendo el país.
Prevé que la ley precarizará el empleo, llevando a condiciones esclavistas como en otros países de Latinoamérica, con gente aceptando cualquier trabajo por desesperación. Recuerda saqueos en Rosario y el 2001, alertando que la sociedad explotará como olla a presión si se ignora el descontento. Acusa al gobierno de Javier Milei de no cumplir promesas como cobrar en dólares, estabilidad, no subir tarifas o combustible, y de ser especialistas en negociados en el Congreso, mintiendo sobre la inflación que en realidad supera el 5-6% en servicios esenciales.