En medio de la discusión por la reforma laboral, el Senado aprobó la ley penal juvenil que establece imputabilidad desde los 14 años a nivel nacional, con penas de hasta 15 años para delitos graves. La norma crea unidades de detención especiales para menores de 14 a 18 años, y extiende tratamiento a jóvenes adultos hasta 21 con delitos menores.
Se incluye adecuación presupuestaria para unidades de detención, medidas de suspensión de prueba para primerizos delitos, enfocadas en tratamiento, educación y rehabilitación contra adicciones. El objetivo es reconducir conductas sin encarcelamiento inmediato, priorizando reconversión social para jóvenes autores de delitos graves desde los 14 años.
La ley de fondo avanza para sanción definitiva el jueves o viernes próximo, transformando el sistema penal para menores en todo el país y respondiendo a la necesidad de mano dura con rehabilitación.