La reforma laboral vuelve al Senado tras su aprobación en Diputados con 15 votos afirmativos y cero abstenciones, pasando a tratamiento en particular. Se espera que acepte los cambios para que entre en vigencia el próximo jueves, marcando un nuevo paradigma laboral en Argentina.
Críticas arrecian por el trámite exprés, irregularidades reglamentarias y presuntas coimas para aprobar la ley en contra de los trabajadores. El panel denuncia que el oficialismo recurre a compra de voluntades cuando no logra los votos por mérito, comparándolo con mecanismos como el helicóptero para evadir escrutinio.
El debate legislativo refleja tensiones políticas, con acusaciones de violencia institucional en el proceso de sanción de leyes controvertidas que afectan derechos laborales.