La situación en FATE dialoga con la crisis general de empresas argentinas que registran pérdidas y mercados achicados, amenazando con más desempleo masivo. El cierre de 20 a 30 empresas o comercios por día bajo el gobierno de Javier Milei agrava la precarización laboral, que la reforma aprobada en Diputados busca legalizar por completo, extendiendo la tabula rasa a todos los sectores con derechos.
Desde la asunción de Milei, la precarización se profundizó, igualando hacia abajo condiciones de trabajo en un mercado donde el consumo se apaga. El análisis en estudio destaca cómo el gobierno pretende eliminar protecciones laborales, beneficiando a patronales como la de FATE que congelan salarios por 14 meses y despiden sin piedad, mientras trabajadores enfrentan riesgos letales en industrias peligrosas.
No es solo FATE: la bronca de los empleados apunta a un modelo que deja 300.000 nuevos desempleados, con familias recurriendo a trabajos precarios en apps que no sostienen hogares. La expectativa de solución está en la unidad obrera, no en un gobierno que ignora el drama industrial.