Tras la entrevista con el jubilado Carlos, el programa aclara dudas sobre la reforma laboral, aprobada ayer en Diputados pero que debe volver al Senado por la eliminación del controvertido artículo 44, que permitía descontar parte del sueldo por ausencias médicas. Esta modificación requiere nueva aprobación para convertirse en ley, con debates programados a partir del viernes 27, y el gobierno espera su sanción final.
En conexión con la abogada laboralista Paula Lozano, se responden consultas de espectadores vía WhatsApp. Para María Emilia de Morón, con 22 años en la misma empresa, la indemnización se calcula con una base más baja, excluyendo conceptos como pagos por prepagas o incidencia del aguinaldo, reduciéndose en promedio un 33% según jurisprudencia como el fallo Bisotti, ahora incorporado en la norma.
Lorena de Bariloche, empleada doméstica, pregunta si pueden exigirle más horas; la reforma amplía el período de prueba a seis meses y excluye la aplicación supletoria de la Ley de Contrato de Trabajo, pero la jornada máxima sigue en 8-9 horas según si es con o sin retiro. La registración sigue obligatoria, y la informalidad persiste pese a aportes simplificados, afectando al 70% de las trabajadoras.
Roque de San Justo, repartidor en moto como en Rappi, no recibe protecciones laborales; se los regula como autónomos, exigiendo monotributo sin vacaciones ni aguinaldo, pese a su dependencia real y exposición a arbitrariedades. Lucas de Villa Crespo, con sueldo mitad en negro, puede exigir registración total, pero la reforma alienta despidos vía el FAL (Fondo de Aportaciones Laborales), un aporte del 1-3% de empresas para financiar indemnizaciones, impactando indirectamente el sistema previsional y jubilaciones.
Paula Lozano critica la reforma como regresiva, sin beneficios para trabajadores y con impacto en fondos previsionales. El debate genera expectativa para el viernes 27 en el Senado, afectando el futuro de muchos.