Agentes secretos y asesinos a sueldo rusos operaban en Ucrania para eliminar a principales líderes ucranianos. Durante meses se movieron como turistas, alquilando departamentos, observando y fotografiando sin dejar rastro, marcando ubicaciones en mapas digitales a la espera de órdenes. La inteligencia ucraniana asegura que detrás de esos movimientos operaba una estructura clandestina diseñada para matarlos.
La operación Enigma 2.0 del Servicio de Seguridad de Ucrania expuso la red, terminando con 10 detenidos: 7 en Ucrania y 3 en Moldavia, entre ellos el organizador principal. El grupo planeaba asesinatos selectivos contra altos mandos de la inteligencia militar, dirigentes de empresas estratégicas, integrantes de la legión extranjera y periodistas de proyección internacional. El precio por cabeza podía alcanzar los 100.000 dólares, variando según la información, y obedecía a órdenes directas de los servicios secretos rusos.
La coordinación recaía en un ciudadano moldavo de 34 años, reincidente reclutado por la inteligencia de Vladimir Putin en prisión rusa. Tras ser captado, tejió la red seleccionando perfiles con experiencia militar y afinidad con el Kremlin. La estructura funcionaba dividida: unos investigaban, otros ejecutaban, usando métodos como disparos a quemarropa y coches bomba, haciéndose pasar por mensajeros con identidades falsas.
Tomaron fotografías y videos de los objetivos, registraron ubicaciones en Google Maps y remitieron datos a Rusia. Movimientos discretos pero sistemáticos desde viviendas alquiladas en distintas regiones ucranianas, monitoreando rutinas y vulnerabilidades. Uno de los nombres en la lista era Andriy Yusov, jefe de comunicaciones estratégicas de la Dirección General de Inteligencia Militar de Ucrania, quien confirmó estar entre los objetivos ideales.
El análisis del material incautado permitió acceder a correspondencia directa con mandos rusos y pruebas de coordinación y financiamiento. El dinero circulaba vía monederos electrónicos y tarjetas extranjeras. La célula incluía al líder, dos hombres de confianza y cómplices reclutados en Ucrania, UE y Transnistria. Objetivo: sembrar pánico y desestabilizar vía asesinatos de alto impacto y amplificación mediática. Causas penales por preparación de asesinato por encargo, en tribunales ucranianos con cooperación internacional. La amenaza persiste, Enigma 2.0 continúa abierta, neutralizando una red peligrosa en la guerra en las sombras, con infiltraciones silenciosas y órdenes encriptadas.