En un zoológico en Japón, el viral Punch, un monito abandonado por su mamá, intenta insertarse en la manada pero sufre maltratos y rechazos.
Punch busca consuelo en un peluche de mono que le sirve de refugio y escudo ante los ataques de la manada, como en una película animada donde se defiende cubriéndose.
El zoológico reporta que Punch empieza a adaptarse poco a poco, con videos mostrando interacciones como sacarle piojitos, buscando cariño en todo. Pobrecito monito genera ternura y pena, con llamados a justicia para él y esperanza de reintegración.
Hay tantos Punches en la vida, reflexionan, comparándolo con emociones de series como Sandokan, mientras cierran con humor sobre no morder y adoptar.