Por primera vez en San Luis, un juez de familia autorizó una adopción pre-parto solicitada por una mujer gestante de 45 días que decidió dar en adopción a su bebé al quedar embarazada.
La familia adoptiva aceptó todas las condiciones, incluyendo seguimiento legal durante los nueve meses y el período de arrepentimiento de 45 días post-nacimiento establecido en el Código Civil.
El juez Hugo Orozco gestionó el proceso para evitar que el bebé pase por una institución estatal al nacer, humanizando la justicia y asegurando que la familia supiera del bebé desde sus primeros meses de gestación.
La madre no se arrepintió y el bebé se quedó con la familia, marcando un hito en la provincia.