En ADN Buenas Salud, responden a propuestas de audiencia vía redes y QR, preparando una receta fácil de postre saludable: un cheesecake de frutilla reversionado como chisque, fresco para el verano y rico en nutrientes como legumbres, fruta y grasas saludables para incorporar en la alimentación diaria.
La nutricionista Delphi explica que este postre puede ser merienda o desayuno, enfatizando entender el origen del deseo de postre, si es hambre fisiológica, emocional o cultural. La base se hace con 3 cucharadas de avena, media banana para dulzor y humedad sin azúcar, y 1 cucharadita de pasta de maní como grasa saludable en reemplazo de manteca. Para celíacos, se puede usar quínoa pop sin gluten. Esta base se coloca en vasitos de yogur reutilizados para porciones individuales.
La crema se prepara con yogur natural sin azúcar (griego o natural) por su alto contenido proteico, probióticos y cremosidad, reemplazando queso y crema. Se agrega 1 scoop de proteína MPK sabor frutilla, derivada de arvejas con fruta deshidratada natural, aportando proteína vegetal de alto valor biológico, dulzor natural y minerales quelatados para mejor tolerancia y control glucémico, evitando picos de azúcar y ansiedad.
Se integra la proteína al yogur para un color rosado natural sin endulzantes extras. Para decorar, se usan arándanos frescos por su vitamina C, antioxidantes y contraste ácido-dulce. El resultado tiene texturas crocante (base), cremosa (relleno) y jugosa (fruta), ideal para llevar al trabajo o compartir. Refrigerar 2 horas para servir perfecto, promoviendo postres saludables todo el año.