Un efectivo de la Policía de la Ciudad, de la División Drogas Zona Azul, cruzó a toda velocidad con su vehículo personal una avenida en Quilmes con el semáforo en rojo, provocando un accidente que involucró a siete autos. La EcoSport envistió un Gol que circulaba en verde, tomó vuelo y aterrizó aplastando dos vehículos más.
El policía alegó estar de servicio rumbo a una emergencia familiar, ya que su hijo había desaparecido, lo que lo llevó a ignorar las normas de tránsito. Testigos relataron el caos: "Sentimos emociones, mis compañeros y yo vivimos porque dos por tres pasa que hay accidentes", dijo uno de los afectados, quien confirmó que el conductor mencionó el problema familiar.
Un menor de 13 años que viajaba con su padre resultó internado, junto con el hijo del policía, ambos con traumatismos leves sin pérdida de conocimiento. Personal municipal retiró los vehículos, y ahora resta la cuestión administrativa y de seguros para los damnificados, en un caso que cuestiona la conducta de las fuerzas de seguridad.