En estos momentos se produce un nuevo allanamiento por parte de la policía británica en el sector del Castillo de Windsor, en el Royal Lodge donde vivía el príncipe Andrés. Ayer fue liberado a última hora con cara de desconcierto, ocultándose en Sandrigan, adonde fue enviado por el rey Carlos III tras ser desalojado de Windsor. La policía busca evidencia por este crimen serio, el primer arresto de un miembro de la familia real en 350 años, acusado de manipulación de influencias y dar información confidencial al pedófilo Jeffrey Epstein cuando era enviado comercial del Reino Unido.
La pena posible por misconduct in public office podría llegar hasta perpetua según la gravedad. Ayer, en su cumpleaños número 66, estuvo 11 horas detenido, descrito crudamente por la policía como un hombre de 60 años, el ex príncipe Playboy despojado de títulos reales por acusaciones de relaciones con menores en el caso Epstein. Ahora conocido como Andrew Bombaten-Winson, podría enfrentar exilio si no es condenado. El príncipe William y Kate apoyan al rey Carlos III, quien dijo que la justicia haga su curso, destacando la importancia de la monarquía en el Reino Unido.
Se agrava por su rol como enviado comercial, accediendo a información privilegiada que podría ser traición a la corona. Se recopila evidencia para juzgar la rotura de protocolo y Royal NDA, usando influencia para acuerdos comerciales. El príncipe Andrés, preferido de la reina Isabel II y piloto en la Guerra de las Malvinas, enfrenta acusaciones graves. La policía tiene elementos contundentes para la detención, aunque no hay evidencia suficiente aún para confirmar su involucramiento total.
Es un golpe para la familia real; el rey se lava las manos con la política de no explicar ni justificar. Arrestado en propiedad británica, el futuro rey William lo apoya, pero el caso durará días con más allanamientos en Windsor. Sin privilegios reales, sale como persona común, con protección privada por su rol militar, pero perdido popularidad. Su ex esposa Sarah Ferguson involucrada en escándalos pasados, y él arregló extrajudicialmente con Virginia Giuffre por 10 millones de dólares aprox., lo que aceleró su pérdida de títulos.
El rey Carlos III no fue avisado del operativo, mostrando severidad. La monarquía mantiene respeto pese al cáncer del rey, y algunos ven esto como momento para que pase el trono al príncipe William.