En la continuación del análisis sobre el cierre de la planta FATE en San Fernando, Marcelo Bonelli explica que la decisión de la empresa fue tomada antes de fin de año, con protocolos establecidos, y no relacionada con el paro de la CGT ni la reforma laboral, desmintiendo teorías conspirativas del gobierno de Javier Milei. La apertura importadora ha inundado el mercado de neumáticos, con el 75-80% importado, lo que fue decisivo para el cierre de esta empresa emblemática.
El debate se centra en el impacto del paro de la CGT, que tuvo acatamiento total en transporte e industria, pero limitado en otros sectores debido a la recesión económica y la necesidad de ingresos diarios. Bonelli destaca que trabajadores informales, como vendedores ambulantes ganando 50.000 pesos por día, intentaron trabajar a pesar del paro, cuestionando la representatividad de la CGT que no cubre al 40% de trabajadores informales. El éxito de las protestas depende clave del transporte.
Respecto a la reforma laboral, Bonelli la califica como un triunfo político del gobierno, mostrando gobernabilidad pese a polémicas y retractores como la CGT. El apoyo de gobernadores peronistas revela la crisis del peronismo, con diáspora y falta de conducción, en un toma y daca por fondos y obras. Incidentes en Diputados, como la diputada Cariglano desenchufando micrófonos y insultos del kirchnerismo, degradan el Parlamento y deberían sancionarse según el reglamento, aunque rara vez se aplica.
La oposición peronista queda debilitada, con críticas internas por el apoyo de gobernadores justicialistas a la ley troncal del gobierno, interpretada como oportunista pero estratégica para imponer cambios pese a bochornos en el proceso legislativo.