En el programa Mediodía bien arriba, los conductores inician con charlas casuales y bromas sobre modos animales como 'Terian' y 'Puma', saludando al director Julito Nicolí y anunciando un móvil en la cocina de Jiménez junto a novedades sobre Pity la numeróloga, quien está furiosa por una investigación en su contra.
Se explica el contexto: Mauro Zeta reveló en el APE que la Corte Suprema ordenó seguir investigando a Pity en el fuero ordinario por presuntamente estafar clientes vulnerables en el Banco Nación, involucrando a Silvina Batakis y Pablo Salum. Pity niega todo, afirma que no hay denuncia formal contra ella desde 2016 y que Salum es un acosador obsesionado, un sobreviviente de secta que la persigue sin pruebas. Detalla que facturó legalmente un taller online por 240 mil pesos y que nadie la notificó de la causa.
Pity defiende su integridad, menciona su pasado como superviviente de enfermedad y obesidad, y acusa a Salum de inventar extorsiones y sectas. Anuncia que demandará a Zeta por no rectificarse y que su abogado es Cristian Cuño Libarona, aclarando que no es el ministro de Justicia. Los conductores empatizan con su enojo, cuestionan la veracidad de la info de Zeta y destacan el acoso de Salum, quien apagó su teléfono tras la revelación.
El panel discute el rol de Zeta, quien se basa en expedientes, pero Pity insiste en que no existe el expediente mencionado y promete enviar papeles para verificar. Se revela que Salum es activista anti-sectas, polémico por acusaciones en medios, y el tema se deja abierto para seguimiento, con Pity negando absolutamente las acusaciones de estafa.