En un nuevo episodio de inestabilidad política, el Congreso de Perú destituyó al presidente interino José Gerí por inconducta funcional y falta de idoneidad, con 75 votos a favor, convirtiéndolo en el tercer presidente consecutivo removido y el octavo en menos de 10 años. Gerí, de 39 años, asumió en octubre pasado tras la destitución de Dina Boluarte en medio de protestas por crisis de seguridad, extorsión y sicariato. Denuncias de tráfico de influencias, corrupción, vínculos con empresarios chinos y un caso de abuso sexual aceleraron su caída, generando tensiones internacionales con China y Estados Unidos.
La fragmentación legislativa desde 2016, con mayorías opositoras como la de Fuerza Popular liderada por Keiko Fujimori, ha empoderado al Congreso, facilitando destituciones por "incapacidad moral" relacionadas a corrupción. Expertos destacan el desencanto electoral, con candidatos ganando balotaje con bajos porcentajes, como Pedro Castillo en 2021 con el 19%. Pese a la turbulencia, la economía crece al 3,4% en 2025 con inflación del 1,5%, gracias a la autonomía del Banco Central bajo Julio Velarde.
El Congreso eligió a José María Balcázar, de 83 años y del partido Perú Libre de Castillo, como nuevo interino hasta julio. Balcázar, marxista con denuncias de corrupción y polémicas declaraciones defendiendo matrimonios desde los 14 años, juró cargo en sesión especial. Enfrenta elecciones el 12 de abril con 36 candidatos, liderados por Jorge López Aliaga (ultraderecha) con solo 12%, reflejando polarización y descrédito en un sistema donde el Congreso parece dominar sobre el Ejecutivo.
Analistas ven la crisis como crónica, con legisladores corruptos juzgando presidentes mientras el electorado pierde fe. Futuros gobiernos dependerán de alianzas en un Congreso dividido, recordando el loop de destituciones desde Ollanta Humala, el último en completar mandato.