El paro de la CGT dispuesto ayer generó una pérdida económica de unos 600 millones de dólares, afectando el transporte con la adhesión de UTA y Fraternidad, complicando viajes en colectivos y trenes.
El gobierno recordó a UTA y Fraternidad su conciliación obligatoria, aunque UTA argumenta que solo aplica en el interior del país, generando una discusión.
Ahora, el gobierno evalúa sanciones económicas contra UTA y Fraternidad por adherir al paro, en medio de reclamos por el impacto en la movilidad.
Este paro se suma al contexto de feriados y reforma laboral, intensificando las tensiones sindicales.