El príncipe Andrés fue detenido y liberado en el Reino Unido en un caso relacionado con su vínculo con Jeffrey Epstein, centrado en mal desempeño en su rol como enviado comercial del Reino Unido entre 2001 y 2011, involucrando abuso o negligencia grave en funciones públicas. La Fiscalía busca demostrar incumplimiento deliberado, con investigaciones en Norfolk y Windsor concluidas parcialmente.
Recordando el contexto histórico, Andrés perdió su condición de Alteza Real y Duque de York el 3 de noviembre de 2025 por decisión de su hermano, el rey Carlos III, mediante una carta patente. En su cumpleaños, fue detenido, y el rey emitió un comunicado expresando profunda preocupación por la sospecha de mala conducta, afirmando que la ley debe seguir su curso sin privilegios y ofreciendo apoyo a la investigación.
Donald Trump defendió a Andrés calificando la detención como vergonzosa, pese a sus propios vínculos con Epstein. Andrés arregló económicamente con Virginia Giuffre por una cifra cercana a los 7 millones de libras, supuestamente de fondos personales de la reina, pero Giuffre se quitó la vida, y hay múltiples víctimas en la red de trata. El delito de mala conducta puede conllevar cadena perpetua.
En este momento, el Parlamento Británico busca mayor precisión en las investigaciones para hacerlas más ágiles, justas y efectivas, asegurando condenas en casos de zona gris, donde hay hechos pero no siempre penas.