En un centro de depósito de Mercado Libre ubicado en la calle Carrillo entre Bullock Summer y la colectora General Paz, una empleada detectó un paquete sospechoso en el área de paquetería, alertando a la coordinadora sobre una caja de color madera de aproximadamente 30 centímetros por 30 centímetros. La empresa activó protocolos de emergencia, evacuando el depósito para revisión por la Dirección de Explosivos de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, que constató que contenía un teléfono celular, una caja plástica negra con cables conectados y algo similar a un cañón disruptor o luz de emergencia, sin posibilidad de detonación.
La investigación queda a cargo de la Fiscalía Número 9 de La Matanza en el Departamento Judicial de La Matanza, enfocándose en la trazabilidad del paquete: cómo llegó, quién lo envió y por qué generó alarma. Aunque no guarda relación aparente con el incidente en Gendarmería, el hallazgo encendió alertas en paralelo, frenando operaciones en el servicio de paquetería de Villa Celina. Autoridades remarcan que no se trata de un artefacto explosivo, pero el protocolo se aplicó rigurosamente para descartar riesgos.
El paquete fue identificado como un elemento inofensivo compuesto por un teléfono con cables y componentes electrónicos no detonables, posiblemente un dispositivo rudimentario o erróneo, pero suficiente para suspender actividades y evacuar el personal. Esto resalta la sensibilidad ante paquetes sospechosos en depósitos logísticos, especialmente en contexto de incidentes recientes, aunque se insiste en no alarmar innecesariamente ya que no representa amenaza real.