En un Ahora en C5N, Mariano Onega reporta desde la Escuela de Gendarmería en Paseo Colón 535: acaba de llegar la esposa e hijas de Diego Gasparutti, excomandante mayor y director de la escuela entre 2021 y 2022, ahora retirado. Gasparutti era el destinatario del paquete explosivo que detonó al mediodía, hiriéndolo mientras visitaba al actual director Morillo por el Día de Gendarmería. El paquete llegó en diciembre y quedó sin reclamar hasta hoy, cuando un gendarme se lo entregó y explotó en la oficina del piso 11 del edificio.
Gasparutti está en el Hospital Argerich recibiendo curaciones, su familia preocupada en el lugar. La explosión fue fortuita: si lo hubiera abierto al llegar, habría herido a quien se lo entregara, pero hoy lastimó al exdirector y al actual por la visita. No hay daños materiales graves, pero la investigación está en curso por la División Explosivos de la Policía de la Ciudad y la Unidad Antiterrorista de la Policía Federal, junto a la DCI. Preguntas clave: ¿quién lo envió? ¿Motivo contra un retirado hace dos años? ¿Intento de asesinato o intimidación?
En paralelo, en el Centro de Almacenamiento de Mercado Libre detectaron un paquete sospechoso el mismo día, pero sin explosivos: activaron protocolos por el incidente en Gendarmería, detonación controlada, no hubo daños ni a personas ni materiales. Sigue funcionando normal, pero Mercado Libre colabora en la pesquisa. No hay conexión confirmada con el de Gendarmería, pero coincide en el tiempo y genera sospechas. Se busca trazabilidad: cámaras, pago, datos del remitente para esclarecer este atentado lineal pero alarmante.
La historia es lineal: paquete viejo detona por casualidad en visita, hiriendo a dos directores. Detrás, analizar origen y propósito. Mariano aclara que los otros paquetes eran de distintos destinatarios, detonados por sospecha general, sin relación directa. Investigación prioritaria para evitar más incidentes en el Bajo.