En un centro de distribución de Mercado Libre en Villa Celina, La Matanza, pegado al Mercado Central, se detectó un paquete sospechoso dejado las últimas horas del día anterior, conteniendo un teléfono celular, una caja plástica negra y cables conectados, listo para detonar al abrirse pero sin material explosivo. Una empleada notó algo extraño y alertó a la policía, quien neutralizó el artefacto. La intervención está a cargo de la doctora Andrea Palin, quien confirma trazabilidad disponible para identificar al remitente y destino.
El incidente ocurre casi en simultáneo con la explosión en la Escuela de Gendarmería, generando preocupación por posibles conexiones o copycats. Mercado Libre emitió un comunicado cooperando con las autoridades y trabajando en la investigación. Las imágenes exclusivas muestran la estructura del detonador, preparado para accionar pero inofensivo sin explosivos.
Este caso resalta vulnerabilidades en envíos comerciales, similar al paquete de Gendarmería enviado hace cuatro meses, y subraya la importancia de protocolos de detección en centros logísticos. Autoridades continúan analizando el origen y propósito del paquete.