Volviendo al atentado con bomba en una dependencia de la Gendarmería, se confirma que se trata de un acto terrorista destinado a generar terror y caos. Fuentes del juzgado investigando revelan diferencias clave con el paquete bomba enviado previamente a la Sociedad Rural de Nicolás Pino.
El paquete de hoy contenía un tubo metálico que le otorgaba mayor poder de expansión, pudiendo haber causado muertes si hubiera explotado más cerca del rostro de las víctimas. En contraste, el artefacto de la Rural no tenía este elemento y no representó un riesgo letal similar. La explosión en la Gendarmería hirió a cuatro personas, incluyendo dos comandantes con lesiones en antebrazos y abdomen.
Ambos paquetes fueron despachados en correos privados: el de Pino en la calle Juncal, donde una secretaria lo abrió y explotó. La investigación busca vínculos por fecha y similitudes en los artefactos, aunque han pasado siete meses desde el incidente anterior. El fiscal ordenó peritajes comparativos y dio intervención al Departamento Antiterrorista de la Policía Federal y a la CIDE para rastrear la trazabilidad.
Si el paquete hubiera estado más cerca, el resultado habría sido fatal, enfatizan las fuentes. La pesquisa continúa para identificar al autor visto en cámaras entregando el paquete en un local de correo privado.