Indignación general por una imagen captada el martes 17 de febrero en las Cataratas del Iguazú, lado argentino: padres levantaron a un bebé sobre la baranda para sacarle una foto, exponiéndolo al vacío sin protección en la zona de la Garganta del Diablo, área de alto riesgo en el Parque Nacional Iguazú.
El turista que grabó la escena la envió a medios, incrédulo ante el peligro: el niño suspendido en el aire, cerca de la caída de agua. Normas del parque prohíben traspasar estructuras de seguridad para evitar accidentes, que pueden ocurrir en un segundo. Turistas alrededor entraron en pánico al verlo.
Es tremendo e innecesario; cualquier movimiento podría causar una tragedia. La zona es peligrosa, con pasarelas y barandas diseñadas para la seguridad, pero los irresponsables ponen en riesgo vidas ajenas por una "mejor toma".